Origen de nuestro nombre “Santiago”
Cuando en 1515 por orden de Ovando fue trasladado el asentamiento primitivo desde orillas del Río Yaque al Solar de Jacagua, los españoles que habían venido llamando a la villa “Santiago”, en recordación de Santiago de Compostela, ciudad de Galicia en la Madre Patria, le agregaron “de los Caballeros” según se dice, porque allí se estableció la mayor parte de los Hidalgos de la Isabela y que conservaban privilegios reales propios de la Orden Española.
¡Santiago…! Era el grito con que los españoles durante la Reconquista, en su propio país, invocaban a su patrón al romper la batalla. Pero además, Santiago de Compostela, fundada en el Siglo IX, fue el más importante centro de peregrinación de la Edad Media y a ella acudían fieles de todos los países europeos para visitar la tumba del Apóstol Santiago localizada allí.
Las peregrinaciones al sepulcro del Apóstol, llenan toda la Edad Media y buena parte de la Edad Moderna. El itinerario se hacía por una famosa vía conocida como “El Camino de Santiago”, transitado por los viajeros de Occidente organizados en romerías, a lo largo de los Montes Cantábricos en su vertiente atlántica; estas peregrinaciones llegaron a ser usuales en la cristiandad europea y se hicieron particularmente intensas de las romerías invariablemente recogían conchas de caracoles (veneras), para mostrarlas al regreso a sus lugares de origen como prueba de que habían visitado la tumba del Apóstol Santiago y conservarlas como recuerdo de su peregrinación. Con la tradición, las veneras (o conchas marinas) se convirtieron en símbolo del Apóstol Santiago.
Al otorgarse en 1508 el Real Privilegio de Concesión de Armas a la Villa de Santiago en la isla Hispaniola (Hoy Santiago de los Caballeros), la figura heráldica que se incluyo en su escudo fue venera. La Cédula Real, fue firmada por el Rey Fernando el Católico como administrador de los reinos de su hija doña Juana I de Castilla, dice textualmente: “En campo de gules cinco veneras dispuestas en sotuer; bordura de plata cargada de siete veneras de gules. Timbrado de Corona Real Abierta”.
Cada año el 25 de julio, como lo indica el Santoral de la iglesia católica, celebramos el día del Patron Santiago, llevando una ofrenda floral a su estatua en los alrededores del Monumento a los Heroes de la Restauración.







